domingo, 1 de abril de 2012

El más grande engaño de la historia olímpica


A menos de cuatro meses del inicio de los Juegos Olímpicos, retrocedemos en el tiempo 24 años para recordar el escándalo más grande de la historia más grande de esta gran evento. Los Juegos de Seúl 1988 fueros testigos de una de las finales más esperadas de la prueba cumbre de la velocidad: los 100 metros planos. Cara a cara se iban a ver los dos colosos del momento: el norteamericano Carl Lewis, que emuló al mítico Jessie Owens en Los´Ángeles 1984 con cuatro otros; y el canadiense Ben Jhonson campeón mundial de esa época y recordman con 9.83 segundos. La mesa prometía y estaba muy bien servida.

En la previa, el favorito era Carl Lewis. Había salido victorioso en los enfrentamientos entre ambos previos a los Juegos. Además, había marcado 9:78 (con viento ilegal) en los temibles "trials" (eliminatorias olímpicas en EE.UU) y en las clasificatorias y semifinales en Seúl había vencido con relativa facilidad. Jhonson, como era su característica en las grandes competiciones, clasificaba con lo justo bajando siempre su rítmo en los metros finales por lo que los críticos no estaban seguros de su verdadero poderío. Junto a ellos destacaban entre los finalistas el británico Lindford Christie (campeón olímpico cuatro años después en Barcelona), el norteamericano Calvin Smith (ex record del mundo) y el brasilero Robson Caetano Da Silva (último sudamericano que lograría llegar a una final olímpica de esta distancia).

Ben Jhonson era conocido por tener una reacción al disparo de salida más rápida de lo normal. En la largada, el canadiense picó en punta sacando una distancia que sería indescontable. Nunca perdió esa diferencia en toda la carrera. Lewis miraba sufriendo la gloria desde atrás mientras luchaba por el segundo lugar palmo a palmo con Christie y Smith. El mundo quedo sorprendido y maravillado. El tiempo de Jhonson fue de ensueño: 9.79, nuevo record del mundo. Lewis fue segundo y Christie tercero.

El escándalo llegó tres días después. El análisis antidoping de Ben Jhonson dio positivo al encontrarse muestras de estanozolol siendo suspendido por dos años. En 1993, reincidió al volver a dar positivo en otro análisis esta vez por exceso detestosterona siendo suspendido de por vida por la IAFF. Los aficionados al deporte sufrimos una gran decepción con "Big Ben".