Mi afición por la Fórmula 1 ha renacido esta temporada. La nueva puntuación en el mundial y el retorno del Kaiser Schumacher han reavivado el gran circo. El campeonato esta abierto y seguramente lo pelearán los McLaren, Red Bull y la Ferrari de Alonso. Pero pasan los años y me sigue provocando nostalgia que un grande de verdad siga deambulando en el pelotón de atrás: el Team Williams.A fines de los 80s tenían dos pilotos de lujo: el león Nigel Mansell y el brasilero Nelson Piquet, quienes con “Magic” Senna y Alain Prost marcaron la edad de oro de la F1. Piquet fue campeón con el motor Honda en 1987 y Mansell en 1992 ya con Renault. Al año siguiente llegó Prost y le dio una nueva estrella. Años después, Damon Hill (1996) y el canadiense Jacques Villeneuve (1997) le dieron nuevos títulos los cuáles festeje ya que nunca fui hincha de Ferrari. Luego de ese año, perdieron el motor Renault y a la vez la magia. Poco a poco fueron perdiendo fuerza y hoy en día sus dos pilotos (Barrichelo y Hulkenberg) pelean en el pelotón de abajo. Espero que pronto la querida Williams vuelva por sus fueros de antaño.
En una de mis tranquilas tardes sumergido en youtube, encontré este video de la apasionante definición de 1997 entre Villeneuve y Schumacher. Para mi fue la más emocionante de la historia (junto a la de hace dos años en Interlagos). Ambos llegaron a la definición en Jerez separados por un punto de diferencia y el que acababa mejor ubicado sería el campeón. La clasificación fue la mejor de la historia (tres pilotos hicieron el mismo tiempo) y la carrera un mano a mano directo entre los dos candidatos al trono mundial de aquel año. Les muestro dos videos de lo mejor de ese apasionante fin de semana:
Parte 1:
Parte 2: